miércoles, 5 de diciembre de 2007

Demografía

Demografía

En este aspecto el fenómeno más notable de la Segunda Revolución Industrial es el descenso de la natalidad ( fase III de la transición demográfica) en los países industrializados de Europa que ya habían experimentado la fase II durante la fase 1780-1850 (Inglaterra y Francia sobre todo). De esta forma se redujo el crecimiento vegetativo de población en estos países.
Sin embargo, otros países que accedieron a la Revolución Industrial algo más tarde pasaron a la fase II de la Transición Demográfica (Alemania, por ejemplo), por el descenso de la mortalidad. Esto supuso un enorme crecimiento de la población.
El espectacular crecimiento de la población norteamericana, en cambio, no se produjo por el crecimiento vegetativo sino por la inmigración de más de 50 millones de europeos, sobre todo. El crecimiento de la población en buena parte de Europa no fue acompañado por un desarrollo paralelo de la economía, por eso aumentó el paro, y muchos campesinos de Europa Meridional y del Este tuvieron que emigrar a Norteamérica.
Paralelamente, la gran demanda de mano de obra en Estados Unidos hizo que ese país se convirtiera en el principal punto de atracción de todas estas gentes. Por último los grandes
IES Fray Pedro de Urbina – Departamento de Geografía e Historia adelantos en los medios de transporte marítimo facilitaron dichos desplazamientos migratorios.
Volviendo a Europa, la agricultura ocupaba cada vez a menos población, y ésta se veía impelida a trasladarse a las ciudades que, durante esta época, crecieron de forma notable (éxodo rural). El enorme crecimiento de las ciudades europeas provocó un problema de caos y desorganización en éstas. De ahí que los urbanistas y planificadores urbanos tuvieran que emplearse a fondo para diseñar un crecimiento urbano ordenado y racional. Surgen así los ensanches de las ciudades europeas de la segunda mitad del siglo XIX, con grandes avenidas rectas que se cortan en ángulo recto (ejemplos: proyecto de
Haussman en París y de Cerdá en el Ensanche de Barcelona.
La agricultura ocupaba progresivamente a un porcentaje menor de la población activa, esto se produjo al aumentar la productividad por trabajador. Durante la primera
Revolución Industrial, los avances en la agricultura inglesa se habían producido, sobre todo, por una utilización más racional del suelo cultivable, por una mejora en las técnicas de cultivo y por la introducción de nuevas especies. Durante la Segunda Revolución Industrial fue más importante la mecanización y la utilización masiva de abonos y fertilizantes artificiales.
Otra característica de la Agricultura durante la Segunda Revolución Industrial fue la creación de un mercado agrícola mundial en el que amplias zonas del mundo se especializaron en la producción de ciertos productos agrícolas en función de la demanda de los países industrializados.
Estas nuevas zonas de producción agrícola fueron:
Los países nuevos: Australia, Sudáfrica, Argentina, y sobre todo, EEUU. Se trataba de territorios con inmensas tierras vírgenes muy productivas. Oleadas de agricultores europeos ocuparon estas nuevas tierras que gozaban de un clima semejante al suyo para reproducir en ellas sus cultivos y ganadería tradicionales (ganado vacuno en EEUU y Argentina, ganado ovino en Australia, cereales en EEUU, etc.). Dado que la mano de obra no era muy abundante en los Países Nuevos, fue necesario llevar a cabo una agricultura extensiva y muy mecanizada. Su producción era bastante barata, sobre todo, teniendo en cuenta que el desarrollo de sistemas de transporte y congelación de los alimentos permitió ponerlos a la venta en las principales concentraciones urbanas de los países industrializados a precios bastante asequibles.
La Agricultura de Plantación. Aunque ya existía, en el siglo XVIII, la Agricultura de Plantación experimentó un gran auge en la segunda mitad del siglo XIX.Este tipo de agricultura fue llevado a cabo por grandes empresas europeas que pusieron en cultivo tierras de países tropicales (de América del Sur, Asia y África), lugares idóneos por su clima para cultivar ciertos productos con una demanda de lujo o industrial (café, té, cacao, algodón, caucho, etc.). Para ello, las grandes empresas arrebataron sus tierras a los campesinos indígenas y después los utilizaron como mano de obra barata. La Agricultura de Plantación tuvo mucho que ver con el desarrollo del Colonialismo

1 comentario:

Cristian dijo...

Quisiera seguir aprendiendo y disfrutando de conocer los hechos que ocurrieron. Si bien muchos de ellos son sumamente conocidos es importante poder volver a leerlos ya que nos vuelve a recordar conceptos de dicho momento. Es por eso que la revolucion francesa me interesa mucho