miércoles, 5 de diciembre de 2007

Nuevas Energías

Nuevas Energías.

En el transcurso de la Primera Revolución Industrial la fuente de energía más importante fue el carbón y el medio de comunicación que más éxito tuvo desde 1830 fue el ferrocarril.
Durante la Segunda Revolución Industrial el carbón siguió siendo la fuente de energía más utilizada, sin embargo a ella se unieron ahora la electricidad y el petróleo.

a) Petróleo.

Su conocimiento era de hacía años, pero sus posibles aplicaciones se descubrieron luego de la segunda mitad del siglo XIX y de la mano del desarrollo de la industria química. Estas nuevas aplicaciones surgen como consecuencia de una demanda de nuevas máquinas. El primer pozo perforado apreció en Ohio (USA. 1859). No obstante, todo el crudo es inútil, industrialmente hablando, si sólo se queda en crudo. Así aparecen nuevos procesos que lo transforman en gasolina, gas, queroseno.
La producción de petróleo no está completa sin elementos que la usen; aparecen por ello y potenciados por la existencia de este combustible, los motores de explosión interna de gasolina, patentados por Daimler-Benz. Paralelamente, apoyándose en el petróleo, otro inventor Diesel creó el motor diesel (se empezó a utilizar masivamente en la flota de guerra británica a partir de 1900 puesto que el motor diesel daba más velocidad y autonomía a los barcos de guerra). Ambos motores irán sustituyendo, poco a poco, al carbón. Podemos ejemplificar, con el uso de las calderas, ya que era necesario un amplio grupo humano que la mantuviera en funcionamiento además de una gran cantidad de carbón, con el petróleo y su respectivo motor se usaba menor cantidad (un depósito) y menos personal, lo que incrementaba el ahorro.
Asimismo, a fines del siglo XIX se empezó a experimentar con los automóviles y con la aviación a principios del siglo XX. Ambos medios de comunicación no se masificaron hasta después de la Primera Guerra Mundial.
El uso masivo del petróleo y sus derivados tuvo una enorme repercusión económica y política, pues los europeos empezaron a utilizar una fuente de energía que no tenían en su propio territorio. Eso les impulsó a extender sus intereses comerciales y políticos a otros continentes donde hubiera petróleo (Colonialismo).
Sólo las grandes empresas pudieron explotar el petróleo por los cuantiosos gastos de prospección, extracción y refino. Por ello, desde el principio, el petróleo fue un oligopolio.

b) Electricidad.


Aparece junto al petróleo como fuente energética que suprime el vapor. Se venía trabajando en su fabricación a escala útil desde el s. XVIII. El gran problema era conseguir una forma para generarla en grandes cantidades; esto se solucionó al crear, en 1872, Gramne, la dinamo. Posteriormente a Edison se le ocurrió mover esa dínamo (como en la antigüedad) con los molinos de agua, creando en consecuencia, los embalses (futuras centrales eléctricas), el primero 1882 en Nueva York.
El siguiente problema era: ¿cómo transportarla? Se solucionó con Deprez, creador de la alta tensión. Las aplicaciones de la electricidad fueron casi infinitas, suplantando así, a las máquinas de vapor. Aparecen así nuevas utilidades pero que suponen revoluciones, como la revolución que supuso la creación de la bombilla de Edison(presentada en la exposición de París en 1881). Ésta, en un principio, sólo se destinaba a ser usada en los lugares públicos (en algunas familias muy ricas); pero su generalización cambió la manera de entender la vida y el trabajo, al liberar al hombre de la dependencia de los ciclos día/noche.
La electricidad también se aplicó en otros terrenos como en los medios de transporte urbano (aparición del metro), las telecomunicaciones (la telegrafía sin hilo de Graham Bell), el proceso de la electrólisis... Una de sus últimas aplicaciones fue la electricidad de uso doméstico, la cual introduciéndose poco a poco abrió muchos campos (lavadoras, termos...).
La industria de la electricidad se compone de dos partes bien definidas: por un lado la "industria de energía eléctrica" que produce y distribuye corriente, en la mayoría de los casos bajo el control del Estado. Por otro lado la "Industria electrotécnica" que realiza las instalaciones y construye aparatos y máquinas eléctricas. Esta última comenzó a desarrollarse a mediados del siglo XIX. En su primera fase la industria electrotécnica se dedicó a los equipos telegráficos, aparatos de señales y primeras construcciones de tranvías. La empresa alemana Siemens fundada en 1847 se destacó en este período y fue la primera en instalar un tren eléctrico. En la segunda fase se destacó un famoso inventor norteamericano Thomas Alva Edison.